La Mujer y los arquetipos

La Mujer y los arquetipos

Un forma de identificar las etapas del crecimiento interno femenino.

Los arquetipos son el fundamento de la psique humana. Son patrones primordiales de energía y conciencia que se manifiestan como símbolos, formas, personajes y temas universales que forman parte de nuestra conciencia colectiva. Estos símbolos contienen la información de la energía arquetípica y nos ayudan a entenderla.

Los arquetipos tienen un gran potencial de transformación. Estos nos ayudan a ver con más claridad partes de nuestra psique que no hemos podido ver o entender plenamente. Nos ayudan a hacer consciente el inconsciente.

En la psique femenina arquetípicamente pasamos por 6 diferentes etapas de desarrollo psicológico y de poder personal. Podemos usar estos arquetipos para trabajar la completa integración de estas etapas de desarrollo para recuperar nuestro poder personal así́ como cultivar más claridad, sabiduría y conciencia en nuestras vidas.

Estos 6 arquetipos son:

La virgen – Está presente en la infancia y representa el aspecto femenino más inocente o que permanece intacto. En el arquetipo de la virgen actuamos con independencia y centradas en nuestros valores personales.

La heroína – Comienza con la primera menstruación. Aquí́ aprendemos a hacernos responsables de otros. Es la parte de nosotras que se siente invencible y que busca la victoria. Aquí́ también actuamos en la dualidad entre el héroe y la victima.

La amante – Ocurre con el primer acto sexual y es el símbolo de la mujer libre y salvaje. En este arquetipo vivimos apasionadamente y con un enfoque en el placer sensual, la intimidad y la conexión.

La madre – Es la energía de la creación, la cual nos permite crear vida o crear cualquier proyecto o expresión personal. Es la mujer que protege, que nutre, la que da vida y amor incondicional.

La vieja sabia – Es la gran maestra. En este arquetipo encontramos a mujeres conectadas consigo mismas y con su comunidad para poder compartir su sabiduría interna y guiar a otros.

La muerte – Nos enseña que todo es impermanente y representa los ciclos de la vida y de la naturaleza.

Cuando no logramos integrar por completo alguna de estas etapas de desarrollo entonces pasamos a las que siguen sin claridad y sin nuestro poder personal. Por lo general, si no hemos integrado el arquetipo del héroe, no contamos con nuestro poder personal de una forma consciente y cuando pasamos al arquetipo de la amante le cedemos todo nuestro poder a nuestra pareja sexual. Si en esta etapa no logramos integrar la energía de la amante y recuperar nuestro poder entonces llegamos a la maternidad sintiendo que no estamos preparadas para esta etapa y sin una total aceptación de este cambio. Si no podemos completar el arquetipo de la madre, llegamos a la vejez sin sabiduría, sin poder y sin estar preparadas para la muerte. Al trabajar con estos arquetipos podemos recuperar partes de nuestro ser que han sido fragmentados por nuestra historia personal y así́ vivir una vida más plena, con más claridad, abundancia y felicidad.

Fuente: Andrea Terrones S. para el portal Haciendoalamama.com

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